El proceso y cuidados de la Fecundación In Vitro

La fecundación in vitro es una de las opciones que se puede tomar al tener dificultades para lograr un embarazo. Este proceso consiste en distintas etapas, comenzando por el tratamiento hormonal sintético con el fin de obtención de los óvulos a fecundar y los espermatozoides, ya sean estos de tu pareja o de un donante, estos son incubados y tratados en un laboratorio. Existen dos posibles formas de continuar con esta parte del proceso, inseminación convencional en la que los espermatozoides sanos y los óvulos maduros se mezclan y se incuban durante la noche; de lo contrario se puede realizar una inyección intracitoplasmática de espermatozoides, en esta se inyecta un solo espermatozoide saludable directamente en cada óvulo maduro. Finalmente se realiza la transferencia de embriones donde por medio de un catéter y una jeringa especial el doctor colocará los embriones (contenidos en una pequeña cantidad de líquido) en el útero esperando que uno de estos se implante correctamente.

Llevar un proceso in vitro puede ser agobiante y preocupante para las personas involucradas, sin embargo debe llevarse de una manera natural y entusiasta ya que es un paso cada vez más cerca de tener a tu bebe en brazos. Los cuidados que se deben llevar en la vida cotidiana ante un tratamiento como este son de las dudas más grandes que se tiene como paciente, a continuación explicamos algunas de las recomendaciones que se dan a los que desean seguir su embarazo por medio de este método:

Las recomendaciones que se dan previamente al momento de la transferencia son tener un peso equilibrado ya que al tener tanto sobrepeso, como extrema delgadez puede ser contraproducente para la fecundación del embrión ya que estas pueden derivarse en alteraciones hormonales. Elimina por completo tu consumo de alcohol, tabaco y cualquier sustancia tóxica. Además  es necesario informar a tu doctor de cualquier otro tratamiento médico que estés llevando pues se debe cuidar que ninguno interfiera con el otro. Se sugiere que  día de la transferencia se debe de acudir con ganas de orinar; el líquido en la vejiga facilita la visión del lugar más adecuado para depositar el embrión y evitar los perfumes, desodorantes y cremas de olores fuertes que pueden afectar al entorno pues la transferencia debe de ser lo más parecido al proceso natural que acontece en el útero materno. Finalmente uno de los más importantes es llevar un acompañamiento psicológico pues el tener estrés puede ser contraproducente. 

Posterior a la transferencia puedes seguir tu ritmo de vida habitual, ir a trabajar y realizar tus actividades como acostumbras, sin embargo evitar grandes cambios de temperatura en tu cuerpo como saunas y baños termales. Si en tu vida cotidiana buscas ejercitarte, busca actividades moderadas o suaves además de mantener tu dieta equilibrada y libre de excesos, tomando mínimo una ración de frutas y verduras; reduce tu consumo de productos ricos en grasa y al mínimo de estimulantes tales como el café o té. 

Recuerda que debes seguir las indicaciones de la medicación prescrita por tu médico para que el proceso se lleve de la manera más óptima posible y consultar todas tus dudas con este y que después de la transferencia hasta el día de tu prueba de embarazo puede llegar a haber pequeños sangrados o molestias tipo premenstrual, lo recomendable en estos casos es seguir tomando los medicamentos, continuar con el plan de vida saludable y consultar con tu médico cualquier duda que te surja al respecto. 

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